¿Qué tienen que ver un puñado de monos y un campo de golf con la frustración?

Una de mis historias preferidas es la que cuenta una psicóloga y maestra de meditación muy reconocida, Tara Brach, en sus intervenciones sobre cómo asumir la realidad de manera más efectiva.

En la antigua colonia británica de la India, más concretamente en la ciudad de Calcuta, los ingleses construyeron un campo de golf para disfrutar de su pasatiempo favorito. El problema era la gran cantidad de monos que vivían por la zona y también querían hacer deporte: entraban en el campo, tiraban las pelotas por todos lados… Los golfistas, presos de la frustración, inventaron varias estrategias para intentar controlar a los monos. Primero construyeron vallas altas alrededor del campo, pero los monos, conseguían escalarlas hábilmente; después, probaron con la distracción y les empezaron a dar plátanos, pero cada vez llegaban más monos en busca de comida. A la desesperada ya, decidieron atraparlos para llevarlos a otro sitio, sin embargo, por cada mono que atrapaban aparecían más familiares aficionados a jugar con las pelotas de golf.

¿Cuál fue la solución definitiva?

Los golfistas decidieron establecer una regla nueva: en este campo de golf de Calcuta, todos los jugadores tienen que continuar jugando donde sea que el mono deje la pelota.

Y es que no hay nada más frustrante que las cosas no salgan como una persona espera o desea. En esta vida estamos constantemente expuestos a situaciones en las que no lo conseguimos, algo no funciona o finalmente no se cumplen nuestras expectativas. Hay muchas variables que inciden en esto y que no podemos controlar.

Tenemos dos opciones: fluir con la vida y ajustar las velas según la dirección del viento, o resistirnos y frustrarnos. La primera opción nos permite sacar ventaja de cualquier situación, invita a la confianza en que todo pasa por algo y nos alivia bastante la tensión interna. La segunda puede generar ira, desesperanza, y dejarnos bloqueados y exhaustos peleándonos con la realidad.

Dice el autor y conferenciante estadounidense Tony Robbins que una de las claves del éxito personal es aprender a superar la frustración, no quedarse anclados en lo que no fue, por las razones que sea. Siempre que tengamos un contratiempo o cuando nuestro camino se obstaculice de alguna forma, conviene pensar en que la vida es una sucesión de éxitos y fracasos. No siempre se gana, no siempre se tiene razón, las cosas no siempre salen como las habíamos planeado.

Una de las asignaturas de gestión emocional que debería ser obligatoria en las escueles es aprender a perder. Si hubiéramos estudiado esto de pequeños, nos hubiéramos ahorrado mucho sufrimiento de mayores.

Es conveniente aprender que, en ocasiones, incluso haciendo todo bien, hay factores externos que nos impiden alcanzar nuestra meta. Ahí es donde se muestra la fortaleza interna y el grado de desarrollo y madurez emocional que hemos alcanzado. De esto realmente depende nuestro bienestar integral.

Y tú, ¿te quedas jugando con los monos?