Acompáñame en el proceso de conocer y entender, para que yo pueda decidir”

En Raíces Bienestar Integral vemos la necesidad de dar un giro a todo el sistema educativo según está formulado para poder generar nuevas formas de relación, de educación y, sobre todo, de entendimiento, de modo que la sociedad pueda empezar a funcionar acorde a los tiempos actuales. Os contamos un poco qué es lo que pensamos al respecto.

La educación en la actualidad pasa por uno de los momentos más críticos que se han producido en este ámbito hasta la fecha. Nos enfrentamos a un nuevo paradigma social, con cambios sustanciales en las fórmulas que veníamos utilizando a la hora de relacionarnos, y que están causando una falta de entendimiento grave entre las personas, especialmente entre generaciones. Esto lo vemos claramente en las aulas, donde los/las docentes no encuentran la manera de motivar a su alumnado con los medios que tienen, y estos por su parte sienten que el desarrollo de las clases no va en consonancia con lo que realmente necesitan.

El doctor José Luis Sevillano Rodríguez comentaba recientemente: “la medicina ha avanzado tanto en los últimos años que ya estamos todos enfermos, la tecnología se ha desarrollado tanto, que nos hemos vuelto inútiles sin ella, la informática nos ha facilitado tanto la vida, que ahora ni siquiera tenemos tiempo para cuidar de los abuelos o educar a los niños, los medios de información informan tanto y tan bien, que no tenemos ni idea de lo que está ocurriendo en el mundo, la ciencia ha acumulado tanto conocimiento, que nunca antes fuimos tan ignorantes y tan arrogantes con ella”.

Nos parece una descripción muy acertada de la situación en la que se encuentra la sociedad actual, ya que refleja claramente las debilidades de un sistema que potencialmente lo tiene todo pero, sin embargo, es incapaz de utilizarlo adecuadamente para el bienestar y felicidad de sus ciudadanos.

En lo que respecta al sistema educativo, a la formación que estamos impartiendo a nuestr@s niñ@s y jóvenes y su adecuación a las circunstancias sociales actuales, hay una serie de preguntas que debemos realizarnos:

  • ¿Es nuestro sistema educativo suficiente para que lleguen a comprender su propia esencia, el sentido de su vida, qué es lo que quieren de ella?

  • ¿Es el sistema adecuado para que cada persona pueda llegar a establecer las prioridades de su vida correctamente?

  • ¿Su educación está ayudando a la comprensión de lo que es el propósito del ser humano?

  • ¿Está generando una sociedad acorde con las necesidades de todos y cada uno de sus ciudadanos/as?

Las respuestas a estas preguntas son bastante claras. La escuela actual tiene como principio formar futuros trabajadores eficientes, alineados con las teorías y conceptos preestablecidos en los currículos oficiales y sumisos con las normas sociales aceptadas; todo ello sin tener en cuenta el diferente potencial interno de cada niño, de cada niña, de cada adolescente, de cada joven, ni sus intereses personales y/o necesidades vitales.

La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos del niño/a en sus principios 6º y 7º dice:

El/la niñ@, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión…

“El interés superior del/a niñ@ debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación.”

Por esto, nosotras apostamos por una educación que guíe las experiencias de los/las niños/as, que apoyen el proceso formador interno de la persona, y cuya finalidad sea alcanzar su bienestar y felicidad mediante el desarrollo pleno de su potencialidad humana y su puesta al servicio para la comunidad.

El problema actual viene marcado por el desacuerdo entre las maneras de ver la vida. Cada generación tiene sus propias ideas, valores y modelos, que suelen entrar en conflicto cuando cualquier persona intenta imponérselos a otra. Esto, generalmente, se produce en por parte de los progenitores-docentes hacia los niñ@s.

De acuerdo con Bernabé Tierno (Saber Educar) “la educación no puede entenderse en función de nada ni de nadie que no sea la persona del niño”.

En nuestros programas desarrollamos contenidos para capacitar a las personas en el arte de las nuevas relaciones, haciendo especial hincapié en la empatía y el respeto hacia los demás como base esencial de cualquier relación, ya sea en el ámbito laboral (entre compañeros de trabajo), en el ámbito familiar (padres, madres, hijos, hijas, hermanos, hermanas) como en el ámbito educativo (entre profesores, y también con el alumnado).

Destinamos mucho tiempo a la investigación en esta área, ya que consideramos de vital importancia que el sistema educativo se regenere y podamos acompañar a personas más talentosas, generosas y felices. El mundo está cambiando y necesitamos nuevas fórmulas que nos permitan evolucionar hacia el bienestar integral, y la felicidad.